RSS

Cuando el primer fumador fue castigado por la Inquisición

Hoy día ver gente fumar tabaco en nuestra vida diaria es algo a lo que ya estamos acostumbrados, pese a ser un acto perjudicial para la salud. Todo el mundo conoce alguien que fuma si no es que lo hace el propio lector de estas líneas. Pero, ¿quién introdujo esta nociva costumbre en España y, por consiguiente, en Europa?
 
 
Hay cierto consenso en atribuir el “honroso título” de ser el primer fumador europeo a Rodrigo de Jerez. Este hombre fue uno de los marineros que marchó con Cristóbal Colón en 1492, a bordo de la nao Santa María, a descubrir lo que sería conocido como el Nuevo Mundo. Parece ser que fue en las Bahamas donde Rodrigo fue introducido, por los nativos, en el arte de fumar tabaco. 

A su vuelta a España, ya con el hábito cogido de fumar, quedaron absortos sus vecinos al verle exhalar humo por nariz y boca como si fuera un demonio. Rápidamente fue denunciado a la Inquisición, la cual lo acusó de brujería, pues estar rodeado de humo y echarlo por la nariz y la boca sólo podía ser obra del diablo. Siete largos años pasó Rodrigo en prisión… Cuando fue liberado y para su asombro, ya se había difundido por España la costumbre de fumar tabaco. Qué difícil es ser siempre el primero en algo y si no que se lo digan a Rodrigo de Jerez.

Fokker revoluciona la aviación militar

 
Eindecker E1

El 18 de abril de 1915 un joven industrial, ingeniero y piloto holandés llamado Anthony Fokker es llamado por el alto mando de la Fuerza Aérea alemana para que se presente en Berlín. Tras varios años estudiando en Alemania y con el comienzo de la guerra, recibe un contrato para la formación de personal de la aviación militar y es encargado de construir dos modelos aunque con muy poco éxito.

En marzo de 1915, un avión francés con una ametralladora disparando hacia delante causó estupor en las filas alemanas cuando derribó a cinco de sus aviones. El piloto era Roland Garros. Un mes después, tras ser alcanzado por la artillería alemana, tiene que aterrizar en territorio enemigo siendo hecho prisionero y sin que pudiera incendiar su avión, como mandaba el reglamento. Es en este momento cuando Fokker es llamado para que revise la nave. A Garros se le había ocurrido proteger la hélice con láminas de acero para evitar que las balas rompiesen las aspas pudiendo así disparar hacia delante. Los alemanes habían intentado copiar el invento pero fracasaron debido a que las balas siempre agujereaban la hélice.

De regreso a su planta en Schwerin (Alemania) equipado con la hélice del avión capturado y una ametralladora alemana Parabellum, en escasas 48 horas de trabajo, ya tenía la solución y el prototipo que funcionaba perfectamente. Llegó a la conclusión de que la misma hélice debía disparar la ametralladora. Algo similar al árbol de levas de los motores de los coches. Al girar la hélice, era esta la que apretaba el percutor dependiendo del lugar en que estuvieran las aspas en ese momento.
Anthony Fokker tuvo que demostrar, pilotando un avión con el sistema que había inventado, que funcionaba correctamente. Había nacido el Eindecker E1. Tras esto, fue encargado de diseñar los mecanismos de sincronización de todos los aviones alemanes. Éxito tras éxito, en 1917 es encargado de construir el triplano Fokker Dr.1, el avión más conocido de Manfred von Richthofen, el Barón Rojo. 

Bien es verdad que los aliados también supieron resolver este problema. En el caso del francés Nieuport 11, colocaron la ametralladora encima de las alas, fuera del radio de giro de las aspas.

Nieuport 11

Y en el caso del avión británico Airco DH.2, el avión no volaba con una hélice a tracción, sino a propulsión, con el motor tras la espalda del piloto.

Airco DH.2

Dios condenado a muerte


17 de enero de 1918: Esta mañana, a las 6:30  se ha ejecutado la sentencia que condenaba a Dios a morir. Un pelotón de fusilamiento ha disparado cinco salvas de ametralladora contra el cielo moscovita dándose por realizada así la ejecución.

Ante una gran expectación, se realizó ayer el juicio popular, por orden de Lenin, del Estado Soviético contra Dios. Durante más de cinco horas, la fiscalía presentó pruebas y testimonios sosteniendo los cargos de genocidio, principalmente por la inacción del Todopoderoso ante la hambruna rusa.  Debido a la incomparecencia del acusado, sobre el banquillo se dispuso una Biblia que actuó como fallido representante.
Abogados asignados por el Estado han llevado a cabo las infructuosas labores de defensa alegando los distintos problemas psicológicos y trastornos que padecía su cliente y pidiendo para él la absolución. Finalmente al mediodía, el jurado popular emitió su veredicto de culpabilidad y el presidente del tribunal y comisario para la educación, el señor Anatoly Lunacharski, dictó la sentencia por la que se condenaba a Dios a morir al amanecer del siguiente día.

Esperamos que alguna de las balas disparadas al cielo haya alcanzado al Todopoderoso y la influencia de su Iglesia se desvanezca.